La resolución de un siniestro (reparación o indemnización de los daños o averías producidas) puede realizarse a través de los profesionales de la compañía, de la valoración pericial o bien a partir de la intervención de un industrial o SAT particular (un tercero).
Cuando el asegurado por decisión propia o por indicación de la compañía o mediador, decide utilizar un SAT o industrial particular, los problemas pueden aparecer (y aparecen) por varios motivos.
Estos problemas terminan afectando al segurado en forma de exclusiones, reducción de indemnizaciones o la no aceptación de la intervencion del tercero (falta de acreditación de daños).


